Eva hace trampa

Eva Elfie tiene lo que cree una relación genial con su novio. Lo ama con locura y ni siquiera piensa en otros hombres. Suponiendo que él siente lo mismo, le dice que la espere mientras se ducha para poder hacerle pasar un buen rato. Al salir de la ducha, se sorprende al encontrarlo masturbándose con modelos porno en su ordenador. Si su hombre prefiere mirar a otras mujeres, ella encontrará a alguien que la desee. Furiosa, lo echa, busca su atuendo más sexy y va al parque, donde liga con un chico dispuesto a volver a casa y follarla. No tarda mucho en encontrar a alguien y, desde el principio, le encanta cómo la mira. Este chico no está demasiado ocupado como para ponerle las manos encima y hacerla sentir que se muere de ganas de estar dentro de su coño. Aunque nunca le ha sido infiel, Eva está deseando ver la polla del desconocido y hacerle la mamada que planeaba hacerle a su hombre. Ella se sorprende al encontrarlo ya erecto y se alegra al ver que es mucho más grande que su novio. Él la mira fijamente mientras ella le chupa y lame la polla, prestándole toda su atención hasta que ella le ruega que la folle. Para su sorpresa, él quiere comérsela primero, mojándola aún más para poder deslizarse dentro. Sabe cómo bombear para que ella sienta cada centímetro, pero ella está completamente cautivada por la mirada de lujuria en sus ojos y la forma en que no puede apartar las manos de ella. Se pierde tanto en su propio placer que ni siquiera nota cuando se corre dentro de ella. Por muy bien que se sienta, ni siquiera le importa lo que pase.