Yuki 2: El secreto de Yuki

Salí un par de veces con una travesti que era fanática de los desfiles de Victoria's "cosas que no se cuentan". Así que un día pensé en hacerle un favor y le compré unas braguitas rosas de VS. Me lo imaginaba: llegaría a su habitación, le daría la bolsa, se emocionaría con la marca, sacaría el envoltorio, encontraría la ropa interior, me abrazaría, se me pondría duro, correría al baño, me tumbaría en la cama, volvería con mi regalo puesto, le diría lo bien que le quedaba, sonreiría, se acercaría y me haría una mamada húmeda de agradecimiento, que iba a ser genial. Pero lo que pasó en realidad fue esto: salió enfadada, culpándome por no saber su talla, me tiró las braguitas a la cara y me dijo que se las diera a mi novia de verdad y que no volviera nunca. Nunca lo vi venir, pensé que serían elásticas o algo así. Así que me fui, y aunque no tenía otra novia, no me importó fingir que Yuki era mi nueva novia e hice un poco de porno de venganza.