Jessie: cubierta de semen y orina

Estaba tumbado en la playa tomando unas copas intentando no quemarme con el sol cuando vi a Jessie y a un chico unos metros a la izquierda. Se estaban tocando y besuqueándose; debió ser incómodo para ellos porque era evidente que ambos tenían erecciones, pero parecían incapaces de dejar de juguetear. Fue escandaloso, su bulto parecía reventar en cualquier momento para revelar su polla al descubierto, pero simplemente no pasó. Se me estaba poniendo duro, así que me giré boca abajo para ocultarlo. Después de un rato, Jessie me miró directamente a los ojos y me dedicó una sonrisa pícara. Fue a por su teléfono mientras su chico la besaba en el cuello y de repente oí un mensaje en el mío. Dijo que me había visto bebiendo desde hacía un buen rato y que si no necesitaba ir al baño ya, le dije a Jessie que estaba disfrutando demasiado del espectáculo y que, en caso de emergencia, me arrastraría al mar. Me respondió que le guardara algo y le escribiera después de cenar. Así lo hice y grabé lo que sucedió más tarde ese día para que todos lo vieran.