Christopher White, corrida #1

Una partida amistosa de beer pong no es tan interesante como los juegos en casa cuando un grupo de activos cachondos atraen al devorador de semen Christopher White a una habitación de invitados. Siendo el zorrón que es, Christopher no se resiste. Simplemente se recuesta en la cama, abre las piernas y recibe una polla dura tras otra. Su sonrisa se ensancha con cada corrida caliente y pegajosa que le meten en el ojete. Christopher se deja usar en todas las posiciones posibles y cada gota de semen que rezuma de su enorme ojete es devuelta a su interior. No va a parar hasta que todos los sementales estén completamente vaciados.