Llámala amante Molly

Si alguna vez te azota una chica, que sea Molly Evans. Molly no nos da la impresión de ser una amante fetichista, pero nunca se sabe. Algún día se casará y ese látigo le vendrá muy bien para entrenar a su futuro marido. Una vez mencionó que le interesaba el BDSM, pero no entró en detalles. La forma en que Molly sacude y chasquea ese gato de nueve colas y sonríe con un brillo en los ojos nos hace reflexionar. "Cuando me contactó uno de tus fotógrafos, no sabía qué esperar", dijo Molly. "Ahora me gusta imaginar cuánta gente se excita conmigo, y eso me excita. Muchos chicos las han llamado pechos increíbles, lo cual me complace".