Botas rojas calientes

¿Te excitan mis botas brillantes de tacón de acero? —pregunta la puma Caelea—. ¿Te pone bien dura la idea de untarlas con tu semen y luego pulirlas hasta dejarlas relucientes? Saca tu polla y déjame verla. Quiero inspirarme para que cuando me ponga mis medias transparentes hasta el muslo y sienta mi coño rezumar jugos, sepa que estás tan excitada como yo. Ordeña tu polla grande para mí y me correré. También quiero cada gota sobre mis botas. Porque luego las lameré hasta dejarlas limpias.