Disculpa apasionada

Amelia Ost sale al balcón para disfrutar del fantástico clima y el hermoso paisaje, y para tomarse un par de selfis. Su novio espía un poco a la atractiva morena. Intenta resistir la tentación de azotarla, pero luego cede al deseo. A Amelia Ost no le gusta mucho, pero el tipo la hace cambiar la ira por compasión dándole un beso apasionado y un polvo.