Shocum 5- Almohadas en el mundo de las almohadas

El sexo está en el aire. El semen en el pelo, advierte Hiroya a Anjin. ¿Tal vez estén apuntando mal? Pero Anjin confiesa: «Estoy empezando a amar este maldito país». ¿Será por estar encerrado en una jaula y ser penetrado por el culo? Hiroya le dice que tiene mucho que aprender. Y esta sexy asiática es la guerrera perfecta para enseñarle al bárbaro. La lección comienza cuando Hiroya se quita la túnica negra para revelar el cuerpo musculoso de Anjin y su polla erecta. Parece tan buena que da gusto comérsela, y a Hiroya no le importa. Se mete la enorme polla francesa sin circuncidar hasta el fondo de su talentosa garganta. Cuando Anjin se pone en posición, agachado a cuatro patas con su culo peludo abierto y dispuesto a recibirla, Hiroya capta la indirecta y le mete un dedo jugoso. Y donde van los dedos, seguro que le siguen unos músculos enormes y duros. A pelo y hasta las pelotas. Anjin recibe todo lo que Hiroya puede ofrecerle con una sonrisa seductora. Hiroya embiste como el guerrero que es, y el culo de Anjin detiene cada embestida con gran estilo. Se agacha sobre la resbaladiza verga de Hiroya con una satisfacción que lo deja boquiabierto. La mano de Anjin busca su polla involuntariamente y comienza a acariciarla, mientras la temperatura sube hacia el gran chapuzón. Se queda de pie, apoyando una mano contra la áspera viga de madera. Hiroya también está a punto de despegar, y Anjin se abre de par en par para atrapar cada cremosa descarga en su talentosa boca. Hiroya le devuelve el favor, engullendo la pegajosa leche del bárbaro. "Con esta gota de semen, has pasado la prueba", explica. Creemos que la aprobó.