Anon Hippie hace una canción

Viper empieza oliéndose las axilas mientras sus dedos bajan lentamente hacia su gran arbusto negro. Cuando encuentra lo que busca, se lleva la mano a su hinchada polla y la saca de sus abultados vaqueros, dejando al descubierto un reguero de presemen brillante. Se pone manos a la obra azotando su enorme y peluda carne y acariciando su peludo agujero. Su respiración se hace más pesada mientras se lame el vello de la axila y continúa a un ritmo implacable para que sus bolas exploten. Cuando llega el momento, Viper suelta un torrente de semen que se derrama sobre su pecho y vientre peludos. Viper sabe que no debe desperdiciar ni una gota y se lo frota en las axilas y el vello púbico como si fuera una loción corporal enviada por los dioses.