Momentos resbaladizos

El Ángel entra en la habitación con una toalla envuelta alrededor de su hermoso cuerpo, sus grandes tetas y su coño depilado. No pierde tiempo en acercarse a la cama y agarrar la polla del chico para poder metérsela hasta el fondo. Es tan grande que decide que lo mejor es subirse encima y deslizarla hasta el fondo de su ansiosa concha. Su polla entra bien profundo, aunque ella la monte.