Nina recibe un dulce regalo

¡Creo que voy a cambiarle el nombre a domingo! Eso describe a la perfección el día que tuve después de encontrarme con la dulce y menuda Nina. Estaba disfrutando del cálido día en el parque, tomándose selfis, cuando la vi. Era tan linda que tuve que pedirle su número... ¡y luego ponerle cara de tonto!