¡Esto no es inseminación artificial, ya me estás follando!

Siri Dahl, de grandes tetas, acude a un técnico de inseminación artificial para embarazarse. El médico le pide que se ponga cómoda y abra las piernas. Primero le mete los dedos en el coño, luego le introduce las muestras y luego se la folla, asegurándose de que no falle.