Eddie

Al principio, este desaliñado, peludo y rudo hombre callejero se sentía incómodo al admitir su bisexualidad. Una vez que le sacaron la polla, empezó a salivar y no tenía suficiente. Eddie no afirma tener ninguna profesión, así que sus metas y su futuro quedan completamente fuera de la vista. Es un buen tipo y un buen chupapollas.