Chupando a Enrique colgado

Recién salido de un lío en el barrio, el heterosexual Enrique pasa a desahogarse. Su polla monstruosa se pone rígida al instante y me abalanzo sobre ella y la llevo hasta la base. Saco mi polla gorda y empiezo a frotarla contra la suya en una pelea de pollas a toda máquina. Enrique no tarda en correrse en mi boca.