Acariciando a un dinosaurio heterosexual

Después de que Dino, el heterosexual, se desnudara hasta quedar en calcetines, empezó a juguetear con su polla gruesa e incircuncisa. En cuanto la tenía dura, me acerqué a él y comencé a acariciarle la polla, sujetándola por la base. Aún no estaba listo para soltarse, así que me aparté y volví después de unos minutos con un poco de aceite de bebé. Cuando lo lubriqué, Dino dijo: «Vamos», se recostó y me dejó acariciar su enorme polla. La sentí palpitar mientras lo acercaba, y entonces derramó una enorme cantidad de semen en mis manos.