Dándole una mamada a un marine heterosexual

CJ quiere quedarse a dormir en mi casa porque su novia lo echó. Quizás se enteró de lo de la otra chica, o de mí. Coloca su ropa de cama en el suelo de la sala, se desnuda y se despatarra. Me agacho entre sus piernas y empiezo a acariciarle y chuparle la polla, mientras suena funk a todo volumen en el estéreo. CJ me suelta un buen chorro de semen en los labios y me lo trago.