Una mamada para el compañero de cuarto heterosexual Zack

Después de pasar un rato con su familia, mi compañero de piso heterosexual, Zack, se escapa al apartamento y se pone a pajearse. Cuando me acerco y le agarro la polla, se pone rígida en mi mano mientras acaricio su carne resbaladiza. Después de jugar un rato con ella, Zack se levanta y me la meto en la boca. Enseguida me corre por toda la cara y la lengua.