Jason heterosexual disfruta de dos mamadas

Han pasado unos cinco días desde que se corrió, así que después de quitarse la camiseta y los bóxers, empezamos. Jason, el heterosexual, ya está duro como una piedra y listo para correrse, así que lo lubrico y se lo acaricio un rato. Siento cómo se le hincha aún más la polla cuando le hago sexo oral, y mientras le hago una garganta profunda, saco la mía y empiezo a acariciarla. Jason parece curioso de nuevo, así que empiezo a frotar nuestras pollas y enseguida se corre de un tirón sobre nuestras pollas palpitantes. Con lo excitado que estaba, quiere correrse otra vez, y tras un breve descanso está listo.