Gerardo y Lorenzo

Lorenzo intenta trabajar, pero Gerardo está cachondo y quiere jugar. No hace falta mucha persuasión para que el flacucho Lorenzo se interese más en follar que en pintar. Desnudos y excitados, los chicos intercambian mamadas y luego Lorenzo le da al culo de su pasivo una probada de su lengua perforada. El sexo oral se convierte en anal mientras Lorenzo desliza su enorme polla a cuatro patas y se folla su trasero cubierto de pintura en todas las posturas que se le ocurren. Para cuando terminan, Gerardo tiene el semen salpicado por todo su suave vientre y pecho.