Mike, Jesse, Jovel y Carlo

Sabía que, en algún momento, el karma me alcanzaría. Después de tanto tiempo haciéndoles cosquillas a chicos asiáticos, la situación cambió y ahora me encontraba atada, esperando una merecida expiación por parte de una pandilla de tres chicos asiáticos. Me hicieron cosquillas, me lamieron, me hicieron travesuras y me hicieron pagar por todo el infierno de cosquillas que les hice pasar.