Blu y Brenden

Brenden y Blu disfrutan de una partida de billar cuando les entra el antojo. Para hacerlo más interesante, se ponen de acuerdo sobre quién es el que menos se amolda. Una vez decidido el ganador, los chicos se dirigen al sofá y empiezan a desnudarse. Las pollas grandes se ponen duras enseguida, mientras intercambian mamadas en diversas posiciones. Listos como una roca, es hora de que el perdedor se meta una polla enorme por el culo, pero el pelirrojo se considera un ganador, feliz de recibir su premio. Brenden se folla a Blu por todo el suelo y el sofá, y para cuando terminan, ambos están empapados de semen fresco.