Aiden y Bryan

Aiden llevaba mucho tiempo deseando rodear la polla de Bryan con sus labios. Un día, solos en la piscina, le insinuó algo a su amigo. No necesitó mucha palabrería para convencerlo, y pronto Bryan se bajó los pantalones cortos y Aiden tenía su enorme polla en la boca. Tras una mamada larga y placentera, Bryan le soltó una buena descarga de semen que le salpicó el hombro y la espalda. Aiden chupó las últimas gotas de la polla de su amigo y añadió este a la lista de chicos a los que se la había chupado.