Brett Peters se impone

Relajado en el sofá, Brett Peters anuncia que no se ha corrido en varios días y que tiene muchas ganas de correrse en la cara. Esa polla grande y flácida no se pone rígida hasta que sus dedos encuentran su culo. Sentándose, Brett acaricia su creciente miembro, deteniéndose para tragar varios hilos de líquido preseminal. Abre las piernas cada vez más y golpea cada vez más fuerte, su respiración se vuelve pesada. Brett levanta las piernas por encima de la cabeza e intenta chuparse, pero no lo consigue. Poco después, Brett se corre una buena cantidad de semen en la cara y luego come con avidez todo lo que puede.