Roar y Gunner chupan la polla

Roar dice que se lo pasó tan bien la última vez que jugó con Gunner que tuvo que volver para repetirlo. Gunner se sube rápidamente al regazo de Roar y le pone la boca encima. Roar disfruta de la mamada, así que le devuelve el favor chupándosela. Y debe ser bastante bueno, porque Gunner no tarda en estar listo para correrse, y lo hace por todo el estómago. Solo le queda ayudar a su amigo a correrse, así que Gunner deja que Roar se corra en su cara.