El duro y crudo negocio de papá

Tras formar una sociedad, papá y el jovencito asiático Alex llegan a su oficina para cerrar el trato. Firman el contrato y lo sellan con un apretón de manos. Mirándose a los ojos, es como si se leyeran la mente, mientras papá acerca al chico asiático gay a él y empiezan a besarse. Papá cierra la puerta con llave y comienza el sexo interracial.