Valerio

Sin querer identificarse como gay o heterosexual, este joven, de cuerpo musculoso y polla enorme, me preguntó si podía hacer la sesión con una máscara. Le dije que sí, siempre y cuando usara mi consolador enorme para masturbarse. Aceptó, lo cual ayuda mucho a identificar su sexualidad, pero nunca se sabe. Metió cada centímetro de ese juguete anal y terminó soltando una enorme corrida que le salpicó la polla hasta la mejilla cubierta por la máscara. ¡Maldición!