MOMMY4K. Afeitando el coño de una madura, terminó en un polvo caliente en el baño.

En mi familia, había una regla peculiar: nunca llegabas a casa de la abuela sin postre. Un día, por culpa de un pastel, mi madrastra ideó un plan lleno de traición y manipulación, que resultó en algo desagradable. Pero a pesar del caos, lo natural no siempre es repugnante.