Manos encadenadas

Elektra, una secretaria de Filadelfia, confiesa que tiene un jefe muy exigente que constantemente menosprecia a sus secretarias y les da órdenes a gritos. Confiesa que le gusta. Ahora, con la ayuda de Rick Savage, lleva su sumisión a otro nivel. Con cuerdas, pinzas para pezones, una pala de cuero, su mano desnuda y un montón de pinzas de ropa y cinta adhesiva aplicadas a su coño pelado, Master Savage lleva a esta secretaria a un viaje al mundo del bondage y el sadomasoquismo.