La puta se deja engañar

La ataron y amordazaron, la metieron por los dos extremos de una caja y luego la colgaron en un armario, todo con el acompañamiento de un vibrador que vibraba en su coño. Cuando por fin logró liberar una mano, buscó a tientas el vibrador... no para apartarlo, sino para recolocarlo.
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