Práctica de escupir

La lujuriosa ama Carmen perfecciona su técnica de escupir. Permanece lánguidamente frente al espejo del baño, con su cremosa piel apenas contenida por el ajustado corsé, cepillándose los dientes perfectos. Cuando siente que tiene suficiente saliva, lanza un chorro de espesa saliva al espejo, viéndola gotear lentamente hacia el lavabo. Más tarde, al disfrutar de su copa de vino, acerca sus sensuales labios al cenicero antes de dejar que gruesos hilos de saliva viscosa caigan de su boca húmeda sobre el cristal transparente.