Cogiendome a ese repartidor

El tipo lleva años enamorado de este joven y sexy repartidor que trabaja en su barrio. Un viernes por fin tuvieron un momento a solas cuando el tipo vio al chico entregando cosas a alguien en su casa. El chico estaba lidiando con unos papeles y nuestro chico empezó a decirle lo fuerte que parecía y esas cosas. Funcionó totalmente. Pronto ese chico guarro tenía su boca sobre toda la furiosa erección del chico, y luego esa erección se fue directamente al apretado y húmedo caca del chico. ¡Menos mal que sus clientes no vieron al chico siendo follado como el guarro loco por la polla que era!