Señora encantada

La Ama Tina SERÁ obedecida... y tiene varios planes para su esclavo, entre ellos estirarle los testículos con una polea, lo que seguramente le duele mucho, lo que sin duda explica por qué parece tan complacida consigo misma. También estirarle los pezones, lo que también debe causarle un gran dolor. Luego está la gran polla negra (un consolador, por supuesto) que ella le da de comer para que la chupe... ah, y no olvidemos la escena en la que ella le monta la cara con una gran polla negra atada a ella. ¡La Ama ciertamente sabe cómo infligir dolor a un esclavo indigno!