La azotaina de Sarah la traviesa

Sarah ha desobedecido las reglas demasiadas veces y la llaman a la oficina de la directora para que le den una buena paliza. Sarah se quita la camisa y el sujetador, se pone las manos sobre la cabeza y grita mientras la directora la azota hasta someterla. Después de ponerle la espalda de un rosa intenso, la directora le ordena que se vista y la arrastra de vuelta a clase.