Valerie y el látigo

La directora ha pillado a Valerie llevando unos pantalones cortos y la ha escoltado hasta su despacho para castigarla. La directora le ordena a Valerie que se quite la camiseta, le ata los brazos al poste de los azotes y procede a darle una buena paliza. Valerie grita con cada chasquido del látigo y jura no volver a dejarse pillar llevando unos pantalones cortos.