Azotado en una falda

Dominika cree que el director la llamó a su oficina para felicitarla por sus altas calificaciones en la clase de matemáticas. Una vez que la puerta se cierra, el director la agarra del brazo y la arrastra hasta su silla, donde le da una buena paliza. Más temprano ese día, el director sorprendió a Dominika leyendo una revista porno, algo que él prohíbe estrictamente. Dominika ahora se da cuenta de que la atraparon y se ve obligada a soportar la mano firme de su director. Él le ordena que se quite las bragas blancas, levanta su falda y procede a convertir su trasero en un hermoso tono rosa. El director continúa azotando a Dominika, incluso mientras ella se vuelve a poner las bragas blancas.