Nadie respira por siempre 2

El amante de Brittany tiene un "fetiche por oler": le gusta oler su trasero, sus bragas y la silla en la que acaba de sentarse con sus bragas sin entrepierna puestas... aparentemente cualquier cosa que huela a su coño y culo. Bueno, ella decide castigarlo por ello, y lo hace sentándose en su cara y asfixiándolo, y golpeándolo mientras lo hace. Pero no todo es castigo. Brittany se abre de piernas para darle a su esclavo acceso a su raja. Al encontrar a su esclavo desobediente, Mistress lo castiga dándole una bofetada y luego cortándole el aire con su trasero.