Vence esa pequeña pancita

Sí, tiene un poco de barriga, pero no es inmune al látigo. Está completamente cubierta con una bata negra hasta los tobillos y botas negras. Hasta un suéter verde oliva. Le quitan las botas, los calcetines. Ya sabes, todo. Luego le ata el dispositivo de sujeción alrededor de un pecho mientras lo manipula a voluntad. Sus pechos están atados con fuerza, rojos y estirados. El látigo en la espalda y el trasero le provoca gritos en la boca amordazada. Todo el dispositivo está puesto, hay barrotes por todas partes. Sus tetas expuestas y distendidas son azotadas de cerca y personalmente. Tiene la boca abierta, un vibrador contra su clítoris. Mueve esa barriga, nena.