El entrenamiento de esclavas de Maya Hopper va bien con mucho juego doloroso

Maya Hopper tiene miedo del hombre del saco y de las posibles cosas que podría hacerle si la tuviera en sus garras. Bueno, a su nuevo Amo definitivamente le encanta hacerle cosas monstruosas a sus esclavas del dolor. La tiene atada a una silla, completamente vestida y un poco asustada. La acaricia, deslizando sus manos dentro de su camisa y subiendo por su falda, revelando más de su cuerpo. Son superficies perfectas para su látigo de cuero. Agarra las bragas de Maya y las sube hasta su coño, provocando su clítoris, azotando su coño con fuerza. Aún no ha terminado. La desata, le quita la ropa y la hace inclinarse sobre la silla. Puede que no esté atada, pero es mejor que no se mueva. Su castigo será peor. Saca su látigo y apunta sus golpes directamente al trasero de Maya, aterrizando cada uno. Maya intenta cubrir su trasero, pero los azotes duelen más en sus manos. Su fiel látigo de caballo se usa contra sus pies, por sus piernas hasta su burbujeante trasero, haciéndola chillar como un animal. Quiere más marcas en su cuerpo. Así que la hace ponerse de pie y la azota, envolviendo la larga hebra alrededor de su cuerpo rápido y fuerte. Ella está tomando bien su entrenamiento de esclava, permaneciendo quieta y soportando cada golpe. Mira, el hombre del saco no es tan malo. Bueno, a menos que desobedezcas.