Atado y brutalizado

¿De cuántas maneras diferentes puede un amo cruel idear torturar a un esclavo indefenso? Atada y torturada, atada y brutalizada, abofeteada y azotada y castigada más allá de lo imaginable, una jovencita está indefensa bajo el yugo de un amo dominante cruel y severo. La sumisa es azotada con una vara, azotada con un látigo de caballo y un gato de nueve colas, azotada y sometida a una tortura extrema con cera goteante. Se ve obligada a soportar un castigo extremadamente cruel a manos de su Dom, que no se detendrá ante nada para infligirle las formas de tortura más extremas y perversas que pueda presentarle.