Rocíame con semen

Bajas por la mañana y todavía estás bastante cansado y solo tienes puesta esta ropa interior donde se te ve la polla dura. A mí me encanta tomar un café con leche por la mañana. Vienes a mi mesa y yo toco tu polla. La saco de mis pantalones y se corre directamente en mi boca. Le chupo y le hago una mamada, lamo el glande. Está tan erecto tu magnífica polla. Noto que sube el semen y te digo por favor, córrete sobre mí. Entonces tu semen se esparce sobre mi cara y mis tetas, tan caliente.