Comiendo polla

Allí estaba él acostado en la cama, y yo estaba pensando en un segundo desayuno... Fue entonces cuando se me ocurrió que una carga de proteína, recién extraída, era justo lo que necesitaba en ese momento. Así que me acerqué a él y lo agarré. Le hice una mamada corta y fuerte para que mis tetas se balancearan de un lado a otro muy cachondas... TRAGÉ toda su carga de semen, me encantó su JUGO caliente.