El día de suerte de Miguel

Tuvimos una fiesta en el trabajo celebrando que nuestra firma había conseguido un nuevo cliente y logré atraer al nuevo chico, Miguel, que recientemente había comenzado a trabajar para nosotros y no necesité mucho estímulo para venir a casa conmigo y pronto estuvimos besándonos y desnudándonos en mi salón, me quité rápidamente el vestido y me agaché para liberar su magnífica polla que tragué al instante, luego lo recosté en mi sofá y me atiborré de su fantástica polla, lamiendo y chupando su grueso eje. Molly xx