La princesa de los pedos, parte 2

Hola, mi pequeño esclavo. Tengo esta nueva máquina de pedos y realmente quiero probarla. Pero no quiero tener que olerla. Así que se me ocurrió una solución: puedes chupar el hedor para que yo no tenga que olerlo. La princesa Daisy lo decreta. Pelota de yoga, gran trasero rebotando y pedos jugosos y ricos en esta escena.