La pesca del gato contra mi hermanastro - Amy Rogue

La expresión de su rostro cuando entré fue invaluable. Para mi hermano, fue como quedarse sin palabras. No pudo decir ni una palabra, ni le hizo falta. Le bajé los pantalones, le saqué la polla y la rodeé con la boca. Me encantaba chupársela, pero no podía esperar a tener su enorme polla en mi estrecho coño. Me subí encima y lo deslicé dentro de mí...