ENTREGADME A LA TENTACIÓN, CORTE DEL EDITOR

Landon Conrad, vestido de traje, trabaja con ahínco. Pero cuando el engreído repartidor de ojos verdes Dato Foland se baja la cremallera de la chaqueta de cuero, los ojos de Landon se quedan prendados al instante de ese cuerpo caliente y musculoso. Y pronto los dos están uno encima del otro, besándose y lamiéndose cada músculo de sus cuerpos. Landon se pone de rodillas para tragarse la gruesa y sin circuncidar polla europea de Dato. Y no pasa mucho tiempo antes de que le dé la vuelta a Dato para que saboree su delicioso culo con tanta avidez que apenas tiene tiempo de quitarse el traje. Dato se encarga de ello pronto, quitándole el traje a Landon, queriendo poner sus manos en el culo caliente y musculoso y su polla en lo más profundo de ese agujero hambriento.