Pluma número 28

Las plumas hacen cosquillas, y aquí tenemos una situación que provoca cosquillas de verdad. Cosquillas, cosquillas, cosquillas... no se trata solo de plumas, sino también de aliento y de cualquier otra cosa que pueda hacer cosquillas. La chica de este vídeo se ríe a carcajadas mientras el hombre la hace cosquillas a raudales. Ahora, en manos de otra mujer, sigue haciéndole cosquillas, pero sin plumas. Las yemas de los dedos hacen el trabajo mientras su torturador de cosquillas ataca sus costados, sus piernas, sus pies y todas las demás zonas susceptibles de cosquillas. Las plumas ya no son necesarias. Los dedos sirven perfectamente.