Un asunto de servidumbre

Un amo ata intrincadamente a su esclava a un trapecio. La rubia atada y encadenada está a merced de su amo, quien no deja de amenazarla con dejarla en esa condición, para su consternación ante la perspectiva de que se vaya. El amo suspende a la rubia del techo, luego la ata a una escalera de mano y se abalanza sobre ella mientras se retuerce. Luego, con la rubia en posición supina, pero no atada con mucha firmeza, el amo usa un vibrador sobre ella y la hace retorcerse, aunque la rubia no parece muy sumisa. O humillada. Lo que sí parece estar es CALIENTE.