Examen médico de Kimberly

Kimberly se queda parada frente al Doctor Hood y trata de explicarle un problema con sus orgasmos. El Doctor dice que es necesario un examen minucioso y comienza a examinar a la joven terriblemente avergonzada. A medida que avanza el examen, Kimberly queda cada vez más desnuda y con varios tonos de rojo. Y cuando le dicen que se tumbe en la mesa de examen, sus peores temores se hacen realidad. El Doctor sondea y palpa cada uno de sus orificios inferiores. Espéculos, termómetros y tubos de succión entran y salen de las partes más privadas de la pobre chica. El Doctor necesita una muestra de sus fluidos virginales. Para obtener la cantidad adecuada, la estimula hasta el orgasmo y succiona unos cuantos CC, para mayor mortificación de la chica. Cuando finalmente termina, parece aliviada, pero se estremece al pensar en su próxima cita.